Autor: Alfredo Enrione – Director del Centro de Gobierno Corporativo y Sociedad
Horst Paulmann Kemna (1935-2025), quien falleció a los 89 años, deja un legado imborrable como fundador de Cencosud y uno de los empresarios más influyentes del retail en Chile. Nacido en Kassel, Alemania, y forjado en la adversidad de la posguerra, llegó a Chile para construir con esfuerzo, innovación y perseverancia uno de los imperios comerciales más grandes de Latinoamérica. Su historia es la de un inmigrante que, partiendo de cero, revolucionó la forma de comprar y vender en el país, modernizando el comercio chileno y generando desarrollo económico y social a su paso.
Raíces humildes y primeros emprendimientos
Las experiencias de infancia marcaron el carácter de Paulmann. Él mismo recordaba ir descalzo a la escuela bajo la nieve y rebuscar en la basura de soldados estadounidenses alguna cáscara de plátano para comer, reflejo de las penurias de la Alemania de posguerra. En 1950, su familia emigró a Sudamérica, estableciéndose en Temuco, en el sur de Chile, en busca de nuevas oportunidades. Allí incursionaron en gastronomía y hotelería: mientras Horst y su madre administraban un pequeño hotel en las Termas de Menetué, sus hermanos atendían un restaurante en la ciudad. Tras el fallecimiento de su padre en 1955, Horst, con solo 20 años, asumió junto a su hermano Jürgen las riendas del negocio familiar. Con olfato comercial, identificó pronto una oportunidad: en 1962 cerraron el restaurante para abrir Las Brisas, el primer supermercado de Temuco. Una anécdota de esos años ilustró su visión temprana: un amigo llevó frutillas al local y las pusieron en la vitrina; se vendieron todas esa misma tarde, revelando el apetito del público por nuevos productos. A partir de ese éxito, el pequeño negocio creció con sucursales en ciudades del sur como Concepción, Valdivia y Puerto Montt.
Nacimiento de un imperio: Jumbo y Cencosud
A mediados de los años 70, Horst Paulmann emprendió en solitario con la idea de desarrollar en Chile el concepto moderno de hipermercado de autoservicio, inspirado en modelos que había observado en Europa. El hito clave llegó el 9 de septiembre de 1976 con la inauguración de Jumbo de Av Kennedy: un hipermercado de 4.000 metros cuadrados, tamaño inédito para la época. La magnitud y la oferta de Jumbo —que combinaba productos locales e importados bajo un mismo techo— marcaron una revolución en el comercio detallista chileno. Los temores iniciales no estuvieron ausentes. Paulmann confesó que el día de la apertura, por los nervios, “me afeité dos veces, tenía miedo de que no llegaran clientes”, pero finalmente fue un exitazo. De hecho, ante la falta de stock suficiente, llegó a llenar góndolas con muñecas para no exhibir estantes vacíos. Pese a esas anécdotas, el Jumbo de Kennedy resultó un acierto rotundo que inauguró una nueva era de consumo masivo en Chile. El éxito de Jumbo impulsó la creación de Cencosud S.A., holding que concentraría las operaciones de retail de la familia Paulmann. Ya en 1982, anticipándose a la posible llegada de competidores globales, Horst llevó Jumbo a Argentina, dando el primer paso en la internacionalización de la empresa. A partir de ahí, Cencosud extendió sus fronteras a Perú, Brasil, Colombia y, décadas más tarde, incluso a Estados Unidos. El grupo creció tanto de forma orgánica como mediante adquisiciones de cadenas locales líderes en cada mercado, consolidándose como uno de los conglomerados de retail más grandes de América Latina. Incorporó además nuevos formatos de negocio bajo su paraguas, desde la tienda por departamentos Paris hasta la cadena de mejoramiento del hogar Easy, además de una división de centros comerciales que desarrolló malls emblemáticos en la región. Para 2013, Cencosud contaba con alrededor de 1.000 tiendas en Latinoamérica, reflejo de la enorme escala alcanzada por el sueño que comenzó en un pequeño local de Temuco.
Liderazgo innovador y visión a largo plazo
Horst Paulmann se distinguió por un estilo de liderazgo enérgico y visionario, caracterizado por su involucramiento personal en cada detalle del negocio y por poner siempre al cliente en el centro de la estrategia. Era habitual verlo recorrer sus supermercados y centros comerciales, observando la experiencia de los clientes y conversando con empleados incluso en sus últimos años de vida. Esa presencia constante en terreno y su sencillez le valieron el reconocimiento de sus pares como un “hombre de a pie, que entendía a la gente”, un empresario que supo construir una gran compañía sin perder la conexión con quienes la hicieron posible. Su mentalidad innovadora lo llevó a decisiones audaces. En los años 70, ofrecer productos importados y exóticos en Jumbo —en plena apertura de Chile al comercio internacional— era algo pionero. Décadas después, Paulmann se embarcó en proyectos gigantescos como Costanera Center. Durante la ceremonia de la primera piedra de este complejo en 2006, con autoridades presentes, no dudó en subirse él mismo a operar una excavadora para dar el puntapié inicial a las obras. El Costanera Center, inaugurado finalmente en 2012, incluyó la torre más alta de Sudamérica (300 metros de altura) y se convirtió en un símbolo de la modernización urbana de Santiago. No estuvo exento de dificultades: la construcción debió suspenderse durante la crisis financiera de 2008, pero Paulmann retomó el proyecto apenas meses después, convirtiendo su apertura en un ícono de la recuperación económica del país. Estos hechos reflejan su perseverancia y su visión a largo plazo, que lo hacían apostar en grande incluso en contextos adversos.
Legado e influencia en el retail chileno
El impacto de Horst Paulmann en Chile trasciende lo puramente empresarial. Con sus iniciativas cambió para siempre los hábitos de consumo y elevó los estándares del retail nacional. Introdujo el concepto de hipermercado moderno y el shopping center integral, democratizando el acceso a una variedad de bienes y servicios antes impensados para la clase media chilena. Su influencia fue tal, que distintos actores coinciden en que marcó “un antes y un después en la industria del retail” en Chile. Bajo su liderazgo, Cencosud creó decenas de miles de puestos de trabajo directos e indirectos, generando progreso económico y oportunidades para miles de familias chilenas. Como destacó un dirigente gremial, Paulmann “comenzó con un pequeño local en Temuco” y terminó transformando a Jumbo y Cencosud en empresas multinacionales capaces de competir de igual a igual con gigantes mundiales como Walmart y Carrefour. Su trayectoria emprendedora fue ampliamente reconocida. Recibió múltiples distinciones —incluido el premio al Empresario del Año de Diario Financiero en 2012— y el Congreso Nacional de Chile le otorgó la nacionalidad por gracia en 2005, honrando su aporte al desarrollo del país. Mantuvo la presidencia de Cencosud hasta 2021, delegando luego el mando en sus hijos, pero incluso tras retirarse formalmente nunca se alejó del todo: seguía visitando tiendas y preocupándose de los detalles operativos, fiel a su filosofía de trabajo hasta el final.
No es exagerado decir que Paulmann fue uno de los grandes artífices de la modernización del comercio chileno, junto otros pioneros del sector. Como Juan Cúneo, histórico líder de Falabella, quien describió la historia de su propia compañía como “llena de esfuerzos y de sueños visionarios” que la llevaron a ser “uno de los líderes… en Latinoamérica”. Estas palabras bien podrían aplicarse al legado de Paulmann en Cencosud. Ambos supieron convertir empresas familiares chilenas en gigantes regionales, cambiando el panorama del retail en beneficio de los consumidores.
El legado de Horst Paulmann perdura en cada supermercado moderno, en cada centro comercial lleno de familias, y en cada emprendedor que se inspira en su ejemplo. Su vida es testimonio de que la visión innovadora, sumada al trabajo incansable y la cercanía con la gente, puede transformar una industria y, con ella, a todo un país. La huella que deja en Chile es la de un emprendedor inspirador que hizo del comercio su vida y de la mejora del país su misión. Su historia, desde aquel modesto local en Temuco hasta los rascacielos de Santiago, seguirá motivando a nuevas generaciones a soñar en grande y a perseverar para materializar esos sueños.
Mis condolencias a su familia.